Carmona ha incorporado recientemente a su paisaje urbano una obra que une arte contemporáneo, memoria y naturaleza: el conjunto escultórico “La Familia”, situado en el Parque del Almendral. Desde su emplazamiento, las figuras parecen dialogar con la vega carmonense y con el horizonte abierto que convierte este espacio en uno de los rincones más especiales de la ciudad. No se trata solo de una obra artística, sino de una nueva presencia simbólica en un entorno cargado de belleza y significado.
El conjunto está formado por cuatro piezas de piedra basáltica, concebidas como un grupo familiar. Sus formas monolíticas, sobrias y poderosas, recuerdan a las estructuras antiguas y a los grandes volúmenes del arte megalítico, aunque reinterpretados desde una sensibilidad plenamente contemporánea. Esa mezcla de solidez y sencillez hace que la obra transmita una sensación de permanencia, como si hubiera estado siempre ahí, formando parte del paisaje.
La autoría corresponde a Xavier Corberó, uno de los grandes nombres de la escultura abstracta española. Su lenguaje artístico se caracteriza por la búsqueda de la esencia, por la tensión entre materia y vacío, y por una capacidad singular para integrar la obra en el espacio que la rodea. En Carmona, esa vocación encuentra un marco ideal: el parque, la luz y las vistas a la vega refuerzan la dimensión contemplativa de la escultura.
La elección del Parque del Almendral no parece casual. Se trata de un lugar pensado para el paseo, la observación y el encuentro con la naturaleza, lo que permite que la escultura no quede aislada, sino en relación directa con quienes la visitan. Así, “La Familia” transforma un espacio cotidiano en una pequeña experiencia cultural al aire libre, accesible para vecinos y visitantes sin necesidad de entrar en un museo.
Más allá de su valor estético, la obra tiene también un fuerte componente simbólico. La idea de familia, representada en piedra, remite a la unión, la continuidad y la transmisión entre generaciones. En un tiempo en el que muchas ciudades buscan reforzar su identidad cultural, Carmona apuesta por sumar arte a sus espacios públicos y por hacerlo de una manera que dialogue con su paisaje y su historia.
“La Familia” es, en definitiva, una obra que invita a detenerse. Frente al ruido y la prisa, propone silencio, contemplación y una lectura más profunda del entorno. En el Parque del Almendral, estas figuras de basalto no solo decoran el paisaje: lo transforman y lo enriquecen, recordando que el arte también puede habitar al aire libre y formar parte de la vida diaria de una ciudad.






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