martes, 20 de octubre de 2026

La Yeguada de la Cartuja – Hierro del Bocado: cinco siglos al galope en Jerez

Visitar la Yeguada de la Cartuja – Hierro del Bocado es entrar en un capítulo vivo de la historia de Jerez de la Frontera. A pocos kilómetros del centro, entre olivares y campiña gaditana, se conserva la principal reserva mundial del caballo de Pura Raza Española de estirpe cartujana: una herencia genética, cultural y estética que lleva más de cinco siglos cuidándose con esmero.



Un legado que respira historia

El origen de esta yeguada se remonta al final del siglo XV, vinculado al Monasterio de la Cartuja de Jerez. Fueron los monjes cartujos quienes perfeccionaron una estirpe equina que hoy se reconoce como la más antigua del Pura Raza Español.

No es un museo al uso, sino un monumento vivo. La finca de Fuente del Suero, sede de la yeguada, pertenece al Patrimonio del Estado y funciona como centro de cría, selección y conservación de unos caballos admirados por su nobleza, energía y belleza.


La visita: entre cuadras, sementales y tradición

El recorrido guiado, de unas dos horas, permite conocer el día a día de una ganadería que combina tradición y ciencia. Se visitan el patio de sementales, la nave de yeguas, el guadarnés histórico, las cuadras y el museo de carruajes; también se explican el cuidado veterinario, el laboratorio y la labor del Centro Nacional de Referencia Zootécnica.



Hay un detalle que sorprende especialmente: no se trata solo de contemplar caballos espléndidos, sino de comprender el riguroso trabajo que hay detrás de cada ejemplar. Desde la alimentación y la reproducción hasta la doma, todo forma parte de un delicado equilibrio entre patrimonio, conocimiento técnico y respeto por el animal.

El momento mágico: la exhibición ecuestre

La visita culmina con una exhibición de doma y carrera en libertad. Ver a una cobra de yeguas cartujanas moverse al unísono, con esa mezcla de potencia y elegancia, es una de esas imágenes que justifican por sí solas el viaje a Jerez.


Los caballos, en su mayoría tordos, responden a sus cuidadores con una complicidad que parece coreografiada. No es un espectáculo artificioso: es la expresión natural de una raza criada durante siglos para la belleza, la resistencia y la conexión con el ser humano

Una visita imprescindible en Jerez

Jerez suele asociarse al vino, al flamenco y a la moto. Pero la Yeguada de la Cartuja – Hierro del Bocado añade una cuarta dimensión igualmente esencial: el caballo cartujano. Es una visita que emociona tanto a quienes llegan por afición ecuestre como a quienes simplemente buscan entender mejor el alma de Andalucía.




lunes, 19 de octubre de 2026

León de ganchillo

He tejido un pequeño león de amigurumi en tonos mostaza y marrón, con una melena oscura que le da mucho carácter. Está hecho a ganchillo con puntos bajos, relleno de guata y detalles como ojos, hocico y nariz bordados.  

Aunque parece complicado, solo requiere lana, aguja de ganchillo, relleno y paciencia. Lo que más me gusta es que cada león es único: los colores, la tensión del hilo y los pequeños detalles hacen que sea una pieza especial, hecha completamente a mano

domingo, 18 de octubre de 2026

La lluvia respetó a Valme: una romería bajo un cielo que finalmente se rindió

La Romería de Valme de 2026 ha vuelto a demostrar que la fe de Dos Hermanas no se mide por el estado del cielo. Aunque las previsiones anunciaban lluvia para este domingo 18 de octubre, la Virgen de Valme ha salido puntual a las 8:00 horas desde la parroquia de Santa María Magdalena, escoltada por miles de romeros, y el agua, que amenazaba con robarle protagonismo a la jornada, apenas ha conseguido rozar el camino.




La mañana comenzó temprano, con la Misa de Romeros a las seis, y pronto la plaza de la Constitución —los Jardines, como la llama el pueblo— se convirtió en un mar de devoción, color y expectación. Desde allí, la carreta de la Protectora de Dos Hermanas emprendió su recorrido hacia la ermita de Cuarto, acompañada por 19 carretas, unas 60 galeras, caballistas, amazonas y una multitud de peregrinos a pie.

Un cielo que probó, pero no venció

El parte meteorológico había sembrado dudas durante días: nubes espesas, chubascos probables y una probabilidad de lluvia muy alta durante la mañana. Hacia el mediodía, incluso llegó a chispear, y más de un romero levantó la vista con resignación, como quien conoce demasiado bien las reglas no escritas de una romería andaluza.

Pero Valme parece tener un acuerdo antiguo con su pueblo. La lluvia se quedó en una amenaza discreta, en unas gotas que no tuvieron ánimo ni fuerza para interrumpir los cantos, las flores de papel ni el paso de las carretas. El cielo, que había prometido tormenta, terminó comportándose como un romero más: presente, pero respetuoso.

El camino hacia Cuarto

La comitiva avanzó por el centro de Dos Hermanas, desde la calle Santa María Magdalena hasta Botica, donde la lluvia de pétalos y los cánticos del Coro de Valme dieron un aire especialmente emotivo a la salida. Después, el cortejo se encaminó hacia Bellavista y la carretera vieja, hasta la ermita de Cuarto, donde estaba prevista la llegada hacia las 13:30 horas y la celebración de la Santa Misa.


La Romería de Valme, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, no es solo una procesión: es el gran encuentro anual de un municipio con su patrona. En ella conviven la solemnidad religiosa, la alegría popular, el esfuerzo de los romeros y ese orgullo silencioso de quienes ven en la Virgen de Valme a la Protectora de Dos Hermanas

Hoy, la lluvia ha querido asomarse a la romería, pero no ha podido con ella. Ha encontrado un camino lleno de fe, música, flores y miles de pasos decididos; y, como tantas veces ocurre en Valme, ha terminado retirándose ante la Virgen y su pueblo.

sábado, 17 de octubre de 2026

Luminiscence en San Jacinto: Triana se ilumina

Luminiscence convierte la iglesia de San Jacinto, en pleno corazón de Triana, en un escenario luminoso y emocionante donde la historia de Sevilla se cuenta a través de luz, música y videomapping a 360 grados. Durante unos 50 minutos, las paredes, bóvedas y rincones del templo se transforman en un lienzo monumental que invita a viajar por siglos de memoria, fe y resiliencia.


No es una visita convencional: es una experiencia inmersiva que hace que la propia arquitectura de San Jacinto participe en la narración. Las proyecciones se adaptan al edificio, mientras una voz guía al público por una historia de superación y renacimiento, con imágenes que sorprenden sin perder el respeto por el valor patrimonial del lugar.


El gran acierto está en la combinación de tecnología y emoción. En las sesiones con coro en directo, las voces sevillanas acompañan la transformación visual del templo con música sacra, creando una atmósfera especialmente conmovedora; también existe una modalidad con música digital para quienes prefieran una opción más accesible.


Es una propuesta ideal tanto para sevillanos como para visitantes: accesible para todos los públicos, breve, elegante y muy recomendable para descubrir Triana desde una perspectiva distinta. Si buscas un plan cultural diferente en Sevilla, Luminiscence es una cita que merece la pena vivir en persona: deja el móvil guardado un rato, levanta la vista y déjate envolver por la luz.




viernes, 16 de octubre de 2026

Manolo García en Sevilla: avivar la creatividad desde dentro

Hay artistas que necesitan expresarse en más de un lenguaje. En Manolo García, la música nunca ha sido la única forma de crear: antes de los escenarios, las canciones y los focos ya existía una vocación plástica, una manera de mirar el mundo a través del dibujo, la pintura y la escultura.


Esa faceta menos conocida puede descubrirse ahora en “Atizar lumbre interior”, la primera exposición de Manolo García en Sevilla. La muestra, organizada por la Fundación Cajasol, reúne una selección de obras recientes y propone un recorrido por el universo visual de un creador que entiende el arte como una necesidad vital.

Una exposición nacida de la necesidad

El título de la muestra funciona como una declaración de intenciones. “Atizar la lumbre interior” significa alimentar aquello que permanece encendido dentro de nosotros: la imaginación, la sensibilidad, la rebeldía y el deseo de seguir creando.

Para Manolo García, pintar no parece ser una actividad ocasional ni un simple complemento de su carrera musical. Es una forma de recogimiento y, al mismo tiempo, de libertad. Frente al ritmo de los conciertos y las exigencias de la vida pública, el estudio se convierte en un espacio íntimo donde experimentar sin depender de las expectativas del público.

En una de sus declaraciones durante la inauguración, el artista resumió esa necesidad con una frase especialmente reveladora: “Pinto y canto para sufrir menos”. La pintura aparece así como una herramienta para transformar la inquietud en color, materia e imaginación.

Un mundo de símbolos

La exposición reúne pinturas y esculturas en las que se reconocen algunos de los motivos habituales del imaginario de Manolo García: árboles, hojas, agua, lunas, piedras, ramas, rostros, máscaras y figuras que parecen habitar un territorio entre lo real y lo soñado.

Sus composiciones no buscan reproducir la realidad de manera objetiva. Más bien la reinterpretan. Los elementos naturales se convierten en símbolos y las figuras parecen emerger de un paisaje interior, cargado de misterio, memoria y emoción.

En sus obras conviven la figuración, el tono onírico y ciertos ecos surrealistas. Hay imágenes que evocan la naturaleza, pero también una preocupación por el mundo contemporáneo y por las heridas de la sociedad. El color no elimina la oscuridad; la atraviesa y la transforma.

Por eso, detrás de la aparente vitalidad de sus cuadros puede percibirse una mirada crítica. El artista ha señalado que su obra contiene conciencia social e impotencia ante la injusticia, aunque también una voluntad de resistencia y esperanza.

Del escenario al lienzo

Acercarse a esta exposición permite comprender que la música y la pintura de Manolo García no son universos completamente separados. En ambas aparecen la poesía, la naturaleza, el viaje, la melancolía y la búsqueda de una belleza que no sea superficial.

Sus canciones han construido durante décadas un lenguaje basado en imágenes sugerentes y asociaciones inesperadas. En sus pinturas sucede algo parecido: los elementos no siempre cuentan una historia cerrada, sino que invitan al espectador a completar el significado.

Un árbol puede ser un árbol, pero también una figura humana. Una máscara puede aludir al teatro, a la identidad o a las apariencias. Una luna puede funcionar como paisaje, recuerdo o refugio. Esa ambigüedad es una de las claves de la muestra: cada visitante puede establecer su propio diálogo con las obras.

Una mirada comprometida

Aunque la exposición nace de una experiencia personal, no permanece encerrada en la intimidad del artista. Muchas de las piezas reflejan una preocupación por la relación entre el ser humano y su entorno, por la naturaleza y por la pérdida de ciertos vínculos con una vida más pausada.

En un presente marcado por la velocidad, la sobreexposición y el ruido constante, la propuesta de Manolo García reivindica la necesidad de detenerse. Mirar un cuadro, trabajar con las manos, observar una rama o dejar que una imagen se transforme lentamente son actos que recuperan una dimensión más reflexiva de la existencia.

La pintura se convierte, de este modo, en una forma de resistencia. No una resistencia estridente, sino silenciosa y persistente: la de quien continúa imaginando a pesar de todo.

miércoles, 14 de octubre de 2026

El Puente de Alfonso XIII: la Sevilla de hierro que vuelve a abrirse al público

Junto al Guadalquivir, entre el rumor del puerto y la memoria de una ciudad que se modernizaba, se alza el Puente de Alfonso XIII, conocido popularmente como el Puente de Hierro. Hoy, gracias al programa «Puente Abierto», impulsado por la Autoridad Portuaria de Sevilla y Engranajes Culturales, esta imponente estructura vuelve a recibir visitantes y a contar su historia.

Un símbolo de la Sevilla moderna

Inaugurado el 6 de abril de 1926 por el rey Alfonso XIII, el puente nació vinculado a la gran transformación del puerto sevillano y al desarrollo urbano que culminaría con la Exposición Iberoamericana de 1929. Su función era esencial: conectar la ciudad con los nuevos terrenos portuarios de Tablada y permitir el paso de buques hacia los muelles del sur.

Fabricado por la compañía barcelonesa La Maquinista Terrestre y Marítima, incorporaba un sistema basculante inspirado en la patente Scherzer Lift Bridge de Chicago. Sus dos hojas de acero podían elevarse simultáneamente para abrir el vano central, convirtiéndolo en el primer puente levadizo de Sevilla y un ejemplo singular de ingeniería industrial en España.

Del tráfico cotidiano al silencio

Durante décadas, el Puente de Hierro fue mucho más que una infraestructura: formó parte del paisaje y de la vida cotidiana de los sevillanos, especialmente de quienes se dirigían a la Feria de Abril. Conciliaba el tráfico rodado, el ferrocarril y la navegación, en una época en la que el Guadalquivir seguía siendo una arteria económica decisiva.

Con la llegada de la Exposición Universal de 1992, el crecimiento del tráfico llevó a su sustitución por el Puente de las Delicias. En 1998 fue desmontado por razones de seguridad y navegabilidad, y sus tramos permanecieron almacenados hasta que, en 2003, fueron reensamblados junto a Heliópolis, en la margen izquierda del río.

«Puente Abierto»: una visita para redescubrirlo

La visita de Engranajes Culturales propone una experiencia breve pero intensa: unas microvisitas guiadas gratuitas de unos 20 minutos, con reserva previa obligatoria. Acompañados por intérpretes especializados, los visitantes acceden al recinto del antiguo puente y descubren su estructura de acero, su innovador mecanismo de apertura y su papel en el comercio marítimo de Sevilla.

El recorrido se apoya en paneles interpretativos y en una narración cercana que devuelve al puente su dimensión humana: la de los ingenieros, los trabajadores portuarios y los ciudadanos que lo cruzaron durante generaciones. En algunas ediciones, la propuesta se ha enriquecido con visitas teatralizadas, en las que personajes vinculados a su construcción ayudan a revivir la Sevilla de principios del siglo XX.



Patrimonio que espera una nueva vida

El Puente de Alfonso XIII ha llegado a figurar en la Lista Roja de Patrimonio por su estado de conservación, pero su centenario ha reactivado el interés por recuperarlo. El Puerto de Sevilla ha anunciado un proyecto de restauración que podría convertirlo en un gran mirador sobre el Guadalquivir, devolviéndole un uso público y un lugar destacado en el paisaje urbano.

Visitarlo hoy es asomarse a una Sevilla de ambición, acero y río: la de un puerto en expansión, una exposición internacional en preparación y una ciudad que miraba al futuro. Gracias a Engranajes Culturales, el antiguo Puente de Hierro no es solo un recuerdo industrial: vuelve a ser un espacio para caminar, escuchar y comprender la historia de Sevilla.

lunes, 12 de octubre de 2026

Reciclar vidrio con un toque de magia

Sevilla se ha llenado de color y fantasía con una iniciativa pensada para acercar el reciclaje a las familias. Durante unas semanas, los tradicionales contenedores de vidrio se han transformado en llamativos iglús decorados con personajes de Disney, Pixar y Marvel en los Jardines del Prado, uno de los espacios favoritos para pasear y disfrutar con los más pequeños.


La campaña, titulada «Reciclar vidrio es una gran aventura», busca convertir un gesto cotidiano en una experiencia divertida. Así, llevar los envases de vidrio al contenedor deja de ser una tarea más y se convierte en una pequeña misión protagonizada por algunos de los héroes y personajes más queridos del cine.


Los protagonistas de esta aventura

Los contenedores están decorados con personajes reconocibles por varias generaciones. Entre ellos aparecen:

-Frozen, representante del universo Disney.



-Woody y Jessie, los inseparables personajes de Pixar.





-Iron Man y Black Panther, dos héroes de Marvel.



Sus diseños llenos de color hacen que los iglús llamen especialmente la atención de los niños, que pueden identificarlos fácilmente mientras aprenden dónde deben depositarse los envases de vidrio.

La propuesta demuestra que la educación ambiental también puede plantearse de una manera cercana y entretenida. Los personajes funcionan como una puerta de entrada para hablar con los niños sobre la importancia de cuidar las calles, los parques y el planeta.

Un juego que enseña a reciclar

Uno de los aspectos más atractivos de la iniciativa es que los contenedores incluyen un código QR. Al escanearlo, los visitantes pueden acceder a un breve cuestionario relacionado con la campaña y participar en las actividades promocionales organizadas por Ecovidrio.

De esta forma, el reciclaje se presenta como un juego sencillo: observar, aprender, participar y depositar los residuos en el lugar adecuado. Para los niños, los personajes sirven de reclamo; para los adultos, la iniciativa ofrece una oportunidad de reforzar hábitos responsables.


Una botella, un tarro o un frasco de vidrio pueden parecer objetos insignificantes, pero reciclarlos correctamente ayuda a aprovechar sus materiales y evita que terminen mezclados con otros residuos. El mensaje de la campaña es fácil de recordar: cuidar el medio ambiente también puede ser una gran aventura.

Una parada recomendable en Sevilla

Los contenedores tematizados de los Jardines del Prado ofrecen una imagen poco habitual y convierten una zona cotidiana de Sevilla en un pequeño escenario de fantasía. No es necesario visitar un parque temático para encontrarse con Woody, Jessie, Frozen, Iron Man o Black Panther: durante estas semanas, basta con acercarse al parque de los niños y llevar algunos envases de vidrio para reciclar.

La iniciativa combina ocio, educación ambiental y participación familiar. Una buena ocasión para que los más pequeños descubran que los superhéroes no solo aparecen en las películas: también pueden inspirar acciones sencillas para proteger el planeta