domingo, 18 de octubre de 2026

La lluvia respetó a Valme: una romería bajo un cielo que finalmente se rindió

La Romería de Valme de 2026 ha vuelto a demostrar que la fe de Dos Hermanas no se mide por el estado del cielo. Aunque las previsiones anunciaban lluvia para este domingo 18 de octubre, la Virgen de Valme ha salido puntual a las 8:00 horas desde la parroquia de Santa María Magdalena, escoltada por miles de romeros, y el agua, que amenazaba con robarle protagonismo a la jornada, apenas ha conseguido rozar el camino.




La mañana comenzó temprano, con la Misa de Romeros a las seis, y pronto la plaza de la Constitución —los Jardines, como la llama el pueblo— se convirtió en un mar de devoción, color y expectación. Desde allí, la carreta de la Protectora de Dos Hermanas emprendió su recorrido hacia la ermita de Cuarto, acompañada por 19 carretas, unas 60 galeras, caballistas, amazonas y una multitud de peregrinos a pie.

Un cielo que probó, pero no venció

El parte meteorológico había sembrado dudas durante días: nubes espesas, chubascos probables y una probabilidad de lluvia muy alta durante la mañana. Hacia el mediodía, incluso llegó a chispear, y más de un romero levantó la vista con resignación, como quien conoce demasiado bien las reglas no escritas de una romería andaluza.

Pero Valme parece tener un acuerdo antiguo con su pueblo. La lluvia se quedó en una amenaza discreta, en unas gotas que no tuvieron ánimo ni fuerza para interrumpir los cantos, las flores de papel ni el paso de las carretas. El cielo, que había prometido tormenta, terminó comportándose como un romero más: presente, pero respetuoso.

El camino hacia Cuarto

La comitiva avanzó por el centro de Dos Hermanas, desde la calle Santa María Magdalena hasta Botica, donde la lluvia de pétalos y los cánticos del Coro de Valme dieron un aire especialmente emotivo a la salida. Después, el cortejo se encaminó hacia Bellavista y la carretera vieja, hasta la ermita de Cuarto, donde estaba prevista la llegada hacia las 13:30 horas y la celebración de la Santa Misa.


La Romería de Valme, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, no es solo una procesión: es el gran encuentro anual de un municipio con su patrona. En ella conviven la solemnidad religiosa, la alegría popular, el esfuerzo de los romeros y ese orgullo silencioso de quienes ven en la Virgen de Valme a la Protectora de Dos Hermanas

Hoy, la lluvia ha querido asomarse a la romería, pero no ha podido con ella. Ha encontrado un camino lleno de fe, música, flores y miles de pasos decididos; y, como tantas veces ocurre en Valme, ha terminado retirándose ante la Virgen y su pueblo.

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