Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2026

Sevilla entre dinosaurios: un viaje a la Patagonia sin salir de la ciudad

Sevilla tiene estos días una puerta abierta al pasado más remoto de la Tierra. No hace falta cruzar océanos ni adentrarse en la inmensidad del sur argentino: basta con acercarse a CaixaForum para descubrir “Dinosaurios de la Patagonia”, una exposición que transporta al visitante millones de años atrás, cuando gigantes colosales dominaban el planeta.


La muestra destaca por su impresionante rigor científico y su capacidad para fascinar tanto a adultos como a niños. Desde el primer momento, el visitante se encuentra rodeado de réplicas a tamaño real, fósiles originales y reconstrucciones detalladas que permiten imaginar cómo era la vida en la Patagonia durante el período Mesozoico. Entre las estrellas de la exposición sobresale el imponente Patagotitan mayorum, considerado uno de los dinosaurios más grandes jamás descubiertos. Su escala resulta casi difícil de asimilar: más que observarlo, uno tiene la sensación de estar ante una criatura que podría despertar en cualquier momento.

Pero esta exposición no se limita al impacto visual. A lo largo del recorrido, paneles explicativos, audiovisuales y recursos interactivos ayudan a comprender cómo vivían estos animales, qué comían, cómo se desplazaban y, sobre todo, cómo los científicos han logrado reconstruir su historia a partir de restos fragmentarios. Es un auténtico homenaje al trabajo paleontológico, que combina paciencia, tecnología y una enorme capacidad de interpretación.



Uno de los aspectos más interesantes es la conexión entre ciencia y territorio. La Patagonia argentina, conocida por sus paisajes extremos y su belleza salvaje, se revela también como uno de los yacimientos paleontológicos más ricos del mundo. Esta exposición no solo muestra dinosaurios, sino que también cuenta la historia de un lugar donde la tierra guarda secretos de dimensiones extraordinarias.

“Dinosaurios de la Patagonia” es, en definitiva, una experiencia que combina aprendizaje y asombro. En una ciudad como Sevilla, tan marcada por la historia humana, esta propuesta invita a ampliar la perspectiva y recordar que nuestro pasado se remonta mucho más allá de cualquier civilización. Una oportunidad perfecta para dejarse sorprender y, durante unas horas, caminar entre gigantes.


viernes, 29 de mayo de 2026

Un mural con alma de cerámica en la parroquia de San Gonzalo

Hay obras que, sin necesidad de estar hechas de cerámica, hablan perfectamente su lenguaje. Eso es lo que ocurre con el graffiti de Kato en la parroquia de San Gonzalo, en Sevilla: una intervención urbana que, más que pintada, parece construida a partir de azulejos.

Un muro que parece salido de un taller

A primera vista, el mural engaña. Las formas, los contornos y el uso del color recuerdan inevitablemente a la cerámica vidriada. Todo está organizado como si fueran piezas ensambladas, como si cada fragmento formara parte de un mosaico cuidadosamente diseñado.

Sin embargo, no hay barro ni horno, solo pintura. Y ahí está precisamente la fuerza de la obra: en su capacidad para trasladar la estética cerámica al lenguaje del graffiti sin perder identidad urbana.

El guiño a Triana

En una ciudad como Sevilla, y especialmente en un entorno cercano a Triana, la referencia no pasa desapercibida. La cerámica no es solo un arte, es parte del paisaje visual y emocional. Kato recoge ese imaginario y lo transforma, llevándolo al muro con una lectura contemporánea.

El resultado no es una copia de lo tradicional, sino una reinterpretación. El mural no imita, dialoga. Se mueve entre lo reconocible y lo nuevo, entre lo artesanal y lo urbano.

Una intervención que encaja

Lo interesante es que, pese a tratarse de graffiti, la obra no desentona con el entorno de la parroquia de San Gonzalo. Al contrario, parece integrarse con naturalidad, como si siempre hubiera estado ahí.

Ese equilibrio es difícil de conseguir. El mural mantiene la energía y el carácter del arte urbano, pero adopta una estética que conecta con la identidad del lugar. No invade: se adapta, se mezcla, se deja leer desde lo local.

Mirar dos veces

Quizá lo más sugerente de esta pieza es esa primera duda que genera. De lejos, podría pasar por cerámica. De cerca, se revela como pintura. Ese pequeño juego obliga a detenerse, a observar con más atención.

Y en ese gesto, tan simple como necesario, está parte de su valor. Porque no se trata solo de decorar un muro, sino de activar la mirada, de cuestionar lo que creemos reconocer.

El graffiti de Kato en San Gonzalo es, en el fondo, eso: un cruce de lenguajes. Una obra que demuestra que la tradición también puede aparecer donde menos se espera, incluso en la superficie de un spray

domingo, 24 de mayo de 2026

Ritos, restos y retos: lo que queda y lo que cambia en la cerámica

La exposición “Ritos, restos y retos” del Centro de Cerámica de Triana propone un recorrido muy tangible por la cerámica contemporánea a partir de tres ejes claros. Lejos de quedarse en lo abstracto, la muestra reúne piezas que dialogan directamente con la tradición alfarera del barrio, pero también con sus transformaciones actuales.

Ritos: la huella de lo cotidiano

En esta primera parte aparecen piezas que remiten claramente a los usos tradicionales de la cerámica: vasijas, cuencos, platos o elementos vinculados al ámbito doméstico. Sin embargo, no se presentan como simples reproducciones, sino como reinterpretaciones.


Algunas conservan formas reconocibles pero introducen variaciones en el esmalte o en las proporciones; otras exageran tamaños o alteran su funcionalidad, convirtiendo objetos cotidianos en piezas casi simbólicas. Hay jarras que ya no están pensadas para contener agua, platos que no buscan ser usados, sino evocar el gesto de compartir.

Aquí el interés está en cómo esos “ritos” —comer, guardar, servir— siguen presentes, aunque transformados.

Restos: fragmentos y memoria

Uno de los apartados más interesantes visualmente es el dedicado a los “restos”. Aquí la exposición muestra piezas fragmentadas, ensamblajes y composiciones construidas a partir de elementos rotos o incompletos.

Se pueden ver azulejos quebrados reorganizados en nuevas estructuras, superficies cerámicas erosionadas que dejan ver capas de material, o conjuntos que parecen hallazgos arqueológicos pero que en realidad son creaciones contemporáneas.

Estas obras juegan con la idea de ruina y memoria. No buscan la perfección, sino todo lo contrario: ponen en valor la grieta, el desgaste y el paso del tiempo como parte esencial de la estética.

Retos: experimentar con el material

En la última parte, el enfoque cambia claramente hacia la experimentación. Aquí aparecen piezas que se alejan de la cerámica más reconocible y exploran nuevos lenguajes.

Hay trabajos donde el barro se combina con otros materiales, superficies que rompen con el esmalte tradicional, estructuras más cercanas a la escultura que al objeto utilitario. Algunas piezas desafían incluso la idea de equilibrio o funcionalidad, apostando por formas abiertas, irregulares o tensionadas.

Una exposición que se mira de cerca

Uno de los aciertos de “Ritos, restos y retos” es que obliga a fijarse en los detalles: texturas, grietas, uniones, acabados. No es una exposición de impacto inmediato, sino de observación pausada.

Más que ofrecer respuestas cerradas, propone un diálogo entre piezas muy distintas que comparten un mismo origen: el barro trabajado en un lugar con siglos de historia. Y es precisamente ahí, entre lo heredado y lo experimental, donde la muestra encuentra su verdadero interés.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Paisajes Cristalinos: cuando el esmalte transforma jarrones en piezas únicas

En el corazón de Triana, donde la tradición cerámica sigue latiendo entre hornos, esmaltes y memorias alfareras, el Centro de Cerámica acoge una propuesta que combina arte, ciencia y asombro: la exposición “Paisajes Cristalinos. La magia de las cristalizaciones de zinc en alfarería”. Una muestra que no solo se contempla, sino que invita a detenerse, observar y dejarse llevar por la belleza inesperada de lo microscópico convertido en arte.

La alquimia del esmalte

Lo que a simple vista podría parecer una superficie decorativa es, en realidad, el resultado de un proceso complejo y casi mágico. Las cristalizaciones de zinc en cerámica surgen durante la cocción, cuando determinados esmaltes, ricos en óxido de zinc, desarrollan estructuras cristalinas visibles. Estas formas, que recuerdan a flores heladas, estrellas o paisajes minerales, no se pueden controlar completamente, lo que convierte cada pieza en única e irrepetible.

La exposición pone en valor precisamente ese equilibrio entre técnica y azar. El ceramista actúa como mediador, preparando las condiciones —temperatura, composición, tiempos de enfriamiento—, pero es el propio material el que “decide” finalmente el dibujo que aparecerá sobre la superficie.

Paisajes que nacen del fuego

Recorrer la exposición es adentrarse en un universo de formas orgánicas y texturas hipnóticas. Algunas piezas evocan galaxias en expansión; otras, jardines congelados en el tiempo. Hay algo profundamente poético en estas cristalizaciones: parecen paisajes lejanos, pero nacen en el interior de un horno.

El montaje expositivo permite apreciar de cerca los detalles, invitando a una contemplación pausada. No es una muestra para ver con prisa. Cada obra exige su tiempo, su distancia y su acercamiento, casi como si estuviéramos observando a través de un microscopio artístico.

Tradición y experimentación en Triana

El Centro de Cerámica de Triana, espacio que ya de por sí es un homenaje a la historia alfarera del barrio, se convierte aquí en el escenario perfecto para este diálogo entre tradición e innovación. Las técnicas de cristalización, aunque conocidas desde hace décadas, siguen siendo un campo de experimentación dentro de la cerámica contemporánea.

Esta exposición conecta, por tanto, con la esencia de Triana: un lugar donde el saber hacer tradicional convive con nuevas formas de expresión artística. La cerámica deja de ser únicamente funcional o decorativa para convertirse en un medio de exploración estética y científica.

Una experiencia para mirar despacio

“Paisajes Cristalinos” no es solo una exposición, es una invitación a cambiar la forma en la que miramos los objetos cotidianos. A descubrir que, incluso en una superficie esmaltada, puede esconderse un universo entero.


lunes, 18 de mayo de 2026

La familia de piedra que habita el Parque del Almendral

Carmona ha incorporado recientemente a su paisaje urbano una obra que une arte contemporáneo, memoria y naturaleza: el conjunto escultórico “La Familia”, situado en el Parque del Almendral. Desde su emplazamiento, las figuras parecen dialogar con la vega carmonense y con el horizonte abierto que convierte este espacio en uno de los rincones más especiales de la ciudad. No se trata solo de una obra artística, sino de una nueva presencia simbólica en un entorno cargado de belleza y significado.


El conjunto está formado por cuatro piezas de piedra basáltica, concebidas como un grupo familiar. Sus formas monolíticas, sobrias y poderosas, recuerdan a las estructuras antiguas y a los grandes volúmenes del arte megalítico, aunque reinterpretados desde una sensibilidad plenamente contemporánea. Esa mezcla de solidez y sencillez hace que la obra transmita una sensación de permanencia, como si hubiera estado siempre ahí, formando parte del paisaje.


La autoría corresponde a Xavier Corberó, uno de los grandes nombres de la escultura abstracta española. Su lenguaje artístico se caracteriza por la búsqueda de la esencia, por la tensión entre materia y vacío, y por una capacidad singular para integrar la obra en el espacio que la rodea. En Carmona, esa vocación encuentra un marco ideal: el parque, la luz y las vistas a la vega refuerzan la dimensión contemplativa de la escultura.


La elección del Parque del Almendral no parece casual. Se trata de un lugar pensado para el paseo, la observación y el encuentro con la naturaleza, lo que permite que la escultura no quede aislada, sino en relación directa con quienes la visitan. Así, “La Familia” transforma un espacio cotidiano en una pequeña experiencia cultural al aire libre, accesible para vecinos y visitantes sin necesidad de entrar en un museo.

Más allá de su valor estético, la obra tiene también un fuerte componente simbólico. La idea de familia, representada en piedra, remite a la unión, la continuidad y la transmisión entre generaciones. En un tiempo en el que muchas ciudades buscan reforzar su identidad cultural, Carmona apuesta por sumar arte a sus espacios públicos y por hacerlo de una manera que dialogue con su paisaje y su historia.

“La Familia” es, en definitiva, una obra que invita a detenerse. Frente al ruido y la prisa, propone silencio, contemplación y una lectura más profunda del entorno. En el Parque del Almendral, estas figuras de basalto no solo decoran el paisaje: lo transforman y lo enriquecen, recordando que el arte también puede habitar al aire libre y formar parte de la vida diaria de una ciudad.

jueves, 14 de mayo de 2026

Itinerancias: un viaje del arte iberoamericano en la Casa de la Provincia de Sevilla

La Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla acoge hasta el 7 de junio la exposición “Itinerancias”, una propuesta que invita a recorrer distintas sensibilidades del arte iberoamericano contemporáneo a través de dos miradas complementarias. La muestra prolonga así su estancia en uno de los espacios culturales más activos del centro histórico sevillano, ofreciendo al público una nueva oportunidad para acercarse a obras cargadas de diálogo, memoria y creación compartida.


Una exposición de doble recorrido

“Itinerancias” se articula en dos apartados: “Nexos”, que reúne fondos de arte contemporáneo iberoamericano de la Fundación Obra Pía de los Pizarro, y “Entre el mar y el barro”, una selección de obras de artistas contemporáneos de Trujillo, en Perú. Esta estructura convierte la exposición en un recorrido plural, donde conviven distintas geografías, técnicas y lenguajes artísticos bajo una misma idea de intercambio cultural.


Arte, vínculos y territorio

El propio título de la muestra sugiere movimiento, encuentro y tránsito. No se trata solo de exponer obras, sino de construir relaciones entre territorios unidos por una historia común y por una creatividad que sigue renovándose en el presente. La iniciativa nace del acuerdo entre la Fundación Obra Pía de los Pizarros, Otoño Cultural Iberoamericano y la Fundación Caja Rural del Sur, con la colaboración de la Casa de la Provincia, y está comisariada por María del Socorro Mora.


Un puente entre España e Iberoamérica

La exposición destaca por reunir un “singular colectivo de artistas”, según la información difundida por la Diputación, y por poner de relieve la riqueza de las artes plásticas contemporáneas en el ámbito iberoamericano. En ese sentido, la muestra funciona como un puente simbólico entre España y América Latina, donde el arte se convierte en una forma de conversación compartida y de lectura del presente.


miércoles, 6 de mayo de 2026

Los grafitis de Magallanes en la calle Tarfia: el viaje artístico de Alice Pasquini en Sevilla

En la calle Tarfia, junto al campus universitario de Reina Mercedes en Sevilla, ha comenzado a tomar forma un proyecto artístico que rinde homenaje a Fernando de Magallanes y su histórica expedición. La autora de esta iniciativa es la artista italiana Alice Pasquini, reconocida internacionalmente por sus murales llenos de sensibilidad y color que narran historias humanas y paisajes emocionales. En esta ocasión, su mirada se posa sobre el navegante que abrió las rutas del mundo desde Sevilla, reinterpretándolo con el lenguaje vibrante del arte urbano contemporáneo.

Por ahora, solo existen dos grafitis terminados, visibles en distintos puntos de la calle Tarfia, donde los transeúntes pueden apreciar su característico estilo: figuras humanas cargadas de expresión, tonos azules y ocres que evocan el mar y elementos simbólicos como mapas y velas que recuerdan la travesía de Magallanes. Pero el proyecto es mucho más ambicioso: está previsto que la serie alcance un total de quince murales, convirtiendo el recorrido en una auténtica ruta pictórica dedicada al espíritu explorador y al encuentro entre culturas.


Con esta intervención, Alice Pasquini une el arte urbano con el legado histórico de Sevilla, creando un diálogo entre pasado y presente. Los grafitis de Magallanes en la calle Tarfia no son simples decoraciones: son ventanas abiertas al imaginario marítimo que sigue conectando Andalucía con el resto del mundo, desde las paredes hasta los sueños

lunes, 4 de mayo de 2026

El Tesoro de Tomares: diez años de un hallazgo que sigue fascinando

Hasta el 8 de mayo puede visitarse en el Ayuntamiento de Tomares la exposición “10 años del Tesoro de Tomares (2016-2026), un hallazgo excepcional”, una propuesta que celebra una década del descubrimiento arqueológico más sorprendente de la localidad. La muestra es una buena ocasión para volver sobre un episodio que situó a Tomares en el centro de la atención patrimonial y arqueológica.



El hallazgo tuvo lugar en abril de 2016, cuando unas obras en el Parque Olivar del Zaudín sacaron a la luz un conjunto extraordinario formado por 19 ánforas romanas con más de 53.000 monedas de bronce. Aquel descubrimiento fue considerado el mayor tesoro monetario romano localizado en España y uno de los más relevantes de Europa, tanto por su volumen como por el estado de conservación del conjunto.



Una exposición que cuenta una historia

Lejos de limitarse a mostrar un hallazgo espectacular, la exposición propone un recorrido divulgativo por todo lo que el tesoro ha permitido conocer en estos diez años. Los paneles explican cómo fue encontrado, qué trabajos arqueológicos se realizaron después y qué información han aportado ya las monedas estudiadas, más de 20.000 hasta la fecha.



Uno de los atractivos de la muestra es que ayuda a imaginar el contexto original del tesoro. Además de las piezas y los materiales explicativos, incluye recreaciones de las ánforas y una reproducción de una oficina monetalis, acercando al visitante al funcionamiento de la producción monetaria en época romana.


Un hallazgo con muchas claves

El Tesoro de Tomares pertenece al periodo de la Tetrarquía y al Bajo Imperio Romano, una etapa marcada por cambios políticos, militares y económicos. Por eso, el conjunto no solo tiene interés por la cantidad de monedas, sino también por lo que revela sobre la circulación del dinero, el control del territorio y la organización del poder en la Hispania romana.



Esa dimensión histórica es una de las razones por las que el hallazgo sigue despertando tanto interés una década después. Cada nueva investigación añade detalles a un episodio que todavía conserva parte de su misterio y que continúa ofreciendo información valiosa sobre la Antigüedad tardía