viernes, 1 de mayo de 2026

INTONDO26 en la Sala Patricio: una mirada actual a la Sevilla de 1929

Sevilla vuelve a dialogar con su memoria a través del arte con INTONDO26 Sevilla 1929, la exposición que puede visitarse en la Sala Patricio hasta el 12 de mayo. La muestra propone una lectura actual de la Exposición Iberoamericana de 1929, uno de los grandes hitos culturales y urbanísticos de la ciudad, a través de obras contemporáneas reunidas en torno al formato circular del tondo.


Un homenaje con mirada actual

Lo más interesante de esta exposición es que no se limita a recordar el pasado: lo reinterpreta. Las obras reunidas en Sala Patricio no funcionan como una reconstrucción nostálgica, sino como una conversación entre memoria, paisaje, símbolo e imaginación contemporánea. Esa tensión entre homenaje y renovación es precisamente lo que da sentido al proyecto.


El formato común de los tondos aporta unidad al conjunto y, al mismo tiempo, abre un campo amplio para la experimentación plástica. Ese soporte circular, históricamente vinculado a la tradición artística, se convierte aquí en una herramienta para repensar Sevilla desde múltiples lenguajes visuales.

Una muestra colectiva y diversa

La exposición reúne 23 piezas, entre 20 cuadros y 3 esculturas, creadas por un grupo de artistas contemporáneos. Entre los nombres asociados al proyecto aparecen Patricia Barón Barbadilo, Belennature, Marina Castelanotti, Carmen Carmona, Chiqui Díaz, José María Díaz de los Reyes, Ana Feu, Marga G. Pinto, Jaime Gil Arévalo, María de Luján Ibáñez, Charín Jiménez, Juanjo Jiménez, Elisabetta de Luca, Ángela Mena, Raúl Montes, Mento Muñoz, Claudia Pérez, Trini Pérez Ballester, Rosario Reina, Carmen Sánchez-Ruda, Ana Tinoco, Cristina Villacieros y Beatriz Zamora.


Esa pluralidad de firmas da al recorrido un carácter especialmente rico, porque no hay una sola manera de mirar el 1929. Cada artista aporta su propio enfoque y su propio ritmo, y el resultado es un mosaico de sensibilidades que mantiene viva la idea de exposición colectiva como espacio de diálogo.

Una cita para quienes aman Sevilla

INTONDO26 tiene ese raro equilibrio entre lo conmemorativo y lo vivo. No pretende congelar la historia, sino hacerla circular de nuevo por medio de la creación actual. En una ciudad tan atenta a sus símbolos, esa clase de propuestas resulta especialmente valiosa, porque nos invita a mirar el pasado sin convertirlo en postal.


Si te interesa el arte contemporáneo, la historia cultural de Sevilla o simplemente apetece una visita tranquila con contenido, esta exposición merece un hueco en la agenda antes del 12 de mayo. Es una forma distinta de volver al 29: no desde la distancia, sino desde la reinterpretación artística.

jueves, 30 de abril de 2026

Lirios silvestres: La belleza del olvido

 Nacen sin permiso,

en la grieta más leve del olvido,

donde el viento rasga la tierra

y el sol no promete nada.



Crecen erguidos,

con la temeridad de lo frágil,

como si cada pétalo dijera

que aún hay belleza sin dueño.


No buscan mirada ni jardín,

florecen por instinto,

por ese antiguo pacto

entre la lluvia y el silencio.



Lirios silvestres:

heraldos de lo simple,

testimonios de la vida

que insiste en volver

miércoles, 29 de abril de 2026

Muñecos con Palitos: Creatividad en Miniatura

Crear muñecos con dos palitos es una manualidad sencilla y divertida, ideal para niños y actividades creativas. Solo se necesitan dos palitos de madera, que se cruzan para formar el cuerpo y los brazos. Se pueden fijar con pegamento o hilo, y luego decorar con pintura, rotuladores, pompones o trocitos de tela para darles ropa y personalidad. Esta actividad estimula la imaginación y permite crear personajes únicos de forma rápida y económica.






lunes, 27 de abril de 2026

El pollo que se hizo azulejo: arte urbano en San Jacinto

En la transitada calle San Jacinto, corazón vivo del barrio de Triana, el olor del pollo asado del Asador de Pollos "La Estrella" se mezcla con una inesperada joya visual: un graffiti de un pollo que parece hecho de cerámica, obra del artista Kato, uno de los creadores urbanos más reconocibles del panorama sevillano.

A primera vista, el mural sorprende por su efecto cerámico: el cuerpo del animal imita el brillo y la textura de los azulejos trianeros, esos que durante siglos han decorado talleres, portales y fachadas. El contraste entre el arte tradicional y el soporte callejero da lugar a una pieza fascinante, que parece un homenaje pictórico a la herencia alfarera del barrio, reinterpretada desde un lenguaje urbano contemporáneo.

Kato consigue aquí un diálogo entre lo antiguo y lo moderno. Su graffiti no rompe con la estética de Triana —la reinterpreta—, como si un azulejo antiguo hubiese escapado del taller para instalarse libremente en la calle. El pollo, con su presencia imponente y su acabado cerámico, se convierte en símbolo de identidad artística, capaz de unir la tradición artesanal con la creatividad espontánea del graffiti.

La obra se ha integrado en el paisaje cotidiano del barrio y en el propio pulso de la calle San Jacinto. Quien pasa frente al asador no solo detecta el aroma familiar del almuerzo sevillano, sino también una muestra de la vitalidad artística que caracteriza a la ciudad. En este rincón, la cerámica y el spray se entienden, y el arte popular encuentra una nueva superficie sobre la que seguir respirando.

viernes, 24 de abril de 2026

El Centro de la Comunicación "Jesús Hermida": memoria viva del periodismo en Huelva

El Centro de la Comunicación Jesús Hermida es uno de los espacios culturales más singulares de Huelva porque está dedicado íntegramente a la historia de los medios de comunicación y a la figura de Jesús Hermida, uno de los periodistas onubenses más universales. Nació con una vocación museística, divulgativa y de investigación, y se presenta como el primero de este tipo en España, además de rendir homenaje a la trayectoria profesional de Hermida y al papel de la prensa, la radio y la televisión en la sociedad contemporánea.


Un espacio para la memoria de la comunicación

Situado en la calle Presidente Adolfo Suárez, nº 1, el centro propone un recorrido por la evolución de la comunicación de masas, desde los primeros soportes periodísticos hasta los formatos que marcaron el desarrollo del periodismo moderno. Su planteamiento no se limita a exhibir piezas, sino que busca explicar cómo han cambiado los modos de informar, narrar y conectar con el público a lo largo del tiempo.


El proyecto fue impulsado por el Ayuntamiento de Huelva y la Asociación de la Prensa de Huelva, con la colaboración de instituciones como la Fundación Cajasol, CRTVE, Atresmedia, la familia de Jesús Hermida y diversos coleccionistas y entidades vinculadas a la comunicación. Esa red de apoyos ha permitido reunir materiales que dan solidez al discurso expositivo y refuerzan el valor documental del espacio.


Jesús Hermida como hilo conductor

La figura de Jesús Hermida actúa como eje del centro, no solo por su origen onubense, sino por su relevancia en la historia del periodismo español. El espacio presenta su trayectoria como una forma de entender la comunicación desde dentro: la radio, la prensa escrita, la televisión y la transformación del oficio en las últimas décadas.

Esa elección no es casual. Hermida simboliza una manera de hacer periodismo basada en la curiosidad, la cercanía y la capacidad de explicar el mundo a través de la palabra. Por eso, el centro funciona también como homenaje a una generación de profesionales que contribuyeron a modernizar la comunicación en España.

Un momento muy especial y que se recuerda en este centro es cuando  Jesús Hermida narró para TVE la llegada del Apolo 11 a la Luna en 1969 desde el Centro Espacial de Houston, y su voz quedó asociada en España a ese momento histórico. La retransmisión se recuerda por la emoción, los problemas de señal y porque millones de personas siguieron el acontecimiento con su comentario.

Lo más llamativo es que Hermida contaba que apenas se veía la imagen, así que tuvo que “poner luz” con su relato, traduciendo y contextualizando lo que estaba pasando en directo. También se le atribuye la frase de que aquello fue un día agotador, pero del que se sentía orgulloso por haberlo contado.

Para recordar  este momento hay una figura de astronauta con la que te puedes fotografiar


De la voz de Jesús Hermida en 1969 al regreso de Artemis II en el 2026, la Luna vuelve a unir memoria y futuro en una misma mirada humana.

Valor cultural y divulgativo

Además de su interés histórico, el centro tiene un claro valor para la ciudad como recurso cultural y turístico. Su propuesta lo convierte en un lugar apto tanto para especialistas como para visitantes que quieran acercarse a la historia de la comunicación desde una perspectiva amena y visual.

También cumple una función pedagógica, porque permite entender cómo han evolucionado los medios y por qué siguen siendo decisivos en la vida pública. En una época dominada por la inmediatez digital, espacios como este ayudan a recuperar el contexto, la memoria y el sentido crítico sobre la información.

La exposición Adelaida

Ahora mismo, el centro acoge la exposición Adelaida, una propuesta de PHotoESPAÑA que se puede visitar hasta el 8 de mayo y que reconstruye la vida de Adelaida Martínez-Corera a partir de fotografías de archivo, documentos históricos e inteligencia artificial. La muestra ofrece una mirada sobre la memoria, la identidad y las mujeres olvidadas por la historia, y añade un componente contemporáneo muy sugerente al diálogo entre pasado y presente




jueves, 23 de abril de 2026

Bajo farolillos nada es por chiripa

 “Por chiripa”. Lo decimos para restarle importancia a lo que pasa, como si todo fuera fruto de una casualidad caprichosa, de un giro sin intención.

Pero la Feria de Abril tiene algo que desmiente esa idea. Entre farolillos encendidos y calles de albero, uno no llega a los sitios completamente por azar. Hay decisiones pequeñas —casi invisibles— que nos traen hasta aquí: aceptar una invitación, girar por una calle en vez de otra, entrar en una caseta sin pensarlo demasiado.

Llamarla “Por Chiripa” es, en el fondo, una forma amable de no tomarnos demasiado en serio. De fingir que no importa, cuando en realidad sí importa: a quién encontramos, con quién brindamos, qué momento se nos queda grabado sin avisar.

Hay encuentros que parecen casuales, pero se sienten inevitables. Y quizá ahí esté el secreto: en no saber si fue suerte… o si, de alguna manera, ya estaba escrito entre los farolillos.

Porque a veces basta una puerta abierta, una luz encendida… y la sensación de que quizás no todo ha sido casual.

miércoles, 22 de abril de 2026

Jirafa de ganchillo

 Esta jirafa de ganchillo, hecha a mano con mucho mimo, es una pieza decorativa ideal para aportar ternura, originalidad y un toque artesanal a cualquier espacio.

Su largo cuello le sirve para alcanzar las sonrisas más altas

lunes, 20 de abril de 2026

Entre muros y rascacielos: el pulso del arte urbano en Róterdam

Róterdam no solo se levanta sobre rascacielos y arquitectura futurista; su alma también se expresa en los muros, túneles y fachadas que se han convertido en lienzos para artistas de todo el mundo. La ciudad es hoy uno de los referentes del arte urbano en Europa, y recorrer sus calles es descubrir una galería a cielo abierto donde el color y el mensaje se mezclan con la vida cotidiana.


El espíritu creativo que hace de Róterdam una capital de diseño arquitectónico se extiende también al grafiti. Las zonas próximas al Puerto Viejo, el Distrito de Delfshaven, y sobre todo el barrio de Witte de Withstraat, concentran numerosas obras de muralismo contemporáneo. Esta calle, además conocida por su vida cultural y sus galerías, es el punto de partida ideal para explorar las rutas de arte urbano que proponen varias iniciativas locales.



Entre ellas destacan las organizadas por Rewriters Rotterdam, un proyecto que promueve visitas guiadas o autoguiadas mediante aplicación móvil. Sus rutas permiten descubrir decenas de murales creados por artistas internacionales y locales, cada uno con su estilo particular: desde ilustraciones hiperrealistas y retratos monumentales hasta grafitis tipográficos o experimentales que dialogan con la arquitectura moderna de la ciudad.

Las obras más fotografiadas incluyen murales de Lastplak, famoso colectivo neerlandés que combina humor y crítica social en sus creaciones, y obras de artistas como Jeroen Erosie o Ready2Rumbl, que reinterpretan el lenguaje del grafiti clásico con una mirada contemporánea. En algunos túneles y pasos elevados, el arte urbano se mezcla con instalaciones luminosas y esculturas, extendiendo el concepto de “galería pública” más allá del muro.



Lo fascinante de Róterdam es cómo ha integrado el arte urbano en su identidad. En sus calles se puede leer la historia reciente del país, sus valores de libertad y multiculturalismo, y la permanente búsqueda de diálogo entre espacio público y expresión artística. Incluso en los barrios más modernos, el grafiti convive con los edificios de cristal y acero, aportando humanidad al paisaje urbano.


Si visitas Róterdam y te apasiona la creatividad contemporánea, vale la pena seguir alguna de estas rutas y dejarse llevar por el color. Cada mural cuenta una historia, cada firma anónima suma una voz a la gran conversación visual de la ciudad. Entre el arte y el hormigón, Róterdam demuestra que los muros también pueden convertirse en ventanas hacia el alma de una metrópolis viva.

viernes, 17 de abril de 2026

Kinderdijk: donde el viento cuenta la historia de Holanda

A pocos kilómetros de Róterdam se encuentra Kinderdijk, un paisaje que parece sacado de una pintura flamenca. Una hilera de molinos de viento se alinea a lo largo de los canales, reflejándose en el agua con una serenidad que encierra siglos de historia. Este conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y representa uno de los símbolos más auténticos de la relación entre los neerlandeses y el agua.


Construidos en el siglo XVIII, los 19 molinos de Kinderdijk no eran simples monumentos estéticos: formaban parte de un sistema de drenaje ideado para mantener el terreno seco y habitable en una zona constantemente amenazada por las inundaciones. Gracias a ellos se regulaba el nivel del agua y se bombeaba hacia el río Lek. En cierto modo, estos molinos fueron los auténticos guardianes del paisaje —un ejemplo temprano de ingeniería hidráulica y sostenibilidad que aún hoy impresiona.


Recorrer Kinderdijk es una experiencia única. Los senderos discurren entre canales y praderas verdes donde el sonido del viento y el crujir de las aspas crean una sinfonía natural. Algunos molinos están abiertos al público, y permiten ver por dentro la vida de los molineros tal como era hace siglos: habitaciones diminutas, engranajes de madera, y vistas que parecen congeladas en el tiempo.




Lo más hermoso es visitarlo al atardecer, cuando el sol tiñe los molinos de tonos dorados y los reflejos del agua convierten el paisaje en un espejo. Es entonces cuando se entiende por qué este lugar está tan profundamente ligado a la identidad holandesa: aquí el viento no solo mueve las aspas, también mueve la historia.


Además del valor paisajístico, Kinderdijk simboliza el ingenio neerlandés para convivir con un entorno difícil. Es un recordatorio de cómo la unión entre tecnología y naturaleza puede dar lugar a una armonía duradera —una lección que sigue vigente en pleno siglo XXI