miércoles, 18 de marzo de 2026

Un Oasis Natural Cerca de Sevilla: La Laguna de Fuente del Rey

La Laguna de Fuente del Rey es un rincón natural inesperado que descubrí hace poco en Dos Hermanas, a solo unos 15 minutos de Sevilla, perfecto para una escapada de medio día desde la capital andaluza. Este humedal urbano, recuperado de la degradación gracias al empuje vecinal, es un oasis de paz rodeado de barriadas, ideal para desconectar sin alejarte mucho.




Cómo llegar y primera impresión

Desde Sevilla, toma la A-92 y sal en la salida 5 hacia Dos Hermanas; en coche son unos 12 km, con aparcamiento gratuito junto al parque. Lo primero que llama la atención al llegar es la lámina de agua serena, de unas 6 hectáreas, con una isla central que parece sacada de un documental de naturaleza. El entorno es accesible, con caminos peatonales bien señalizados y un aire fresco que invita a pasear sin prisas.



Senderos y observación de aves

El parque ofrece itinerarios circulares fáciles, de menos de 2 km, con observatorios elevados desde donde avistar aves como el morito común —su colonia de hasta 300 parejas es un espectáculo—, espátulas, garzas reales y patos. Primavera y otoño son las mejores épocas para ver migraciones, pero cualquier día soleado vale la pena con prismáticos. Lleva repelente para los mosquitos en verano, aunque el mantenimiento es bueno.



Qué ver y actividades

Explora el aula de naturaleza para aprender sobre la flora local —tarajes, eneas, lentiscos y chopos que dan sombra generosa— o únete a alguna ruta guiada gratuita que organiza el ayuntamiento. Es genial para birdwatching, fotografía o un picnic familiar; hay bancos junto al agua y hasta un pequeño bosquete para sombra. Si viajas con niños, les encantará buscar ranas o identificar patos.


Si buscas algo auténtico cerca de Sevilla, apúntala en tu agenda: un ejemplo vivo de cómo la ciudadanía rescata tesoros ecológicos



lunes, 16 de marzo de 2026

De santos a selfies: la "Cultología" de Rafael Laureano

“Cultología” de Rafael Laureano transforma la Casa de los Navajas en un espacio de reflexión profunda sobre la evolución de los cultos humanos, desde lo estrictamente sagrado hasta formas contemporáneas de veneración ligadas al espectáculo, la fama y el consumo


La exposición se organiza en tres núcleos temáticos que guían al visitante por esta “cultología” del siglo XXI:

-Cultos sagrados reinterpretados: Santos patronos aparecen con auras publicitarias, vírgenes rodeadas de neones, cruces convertidas en logos. Laureano mantiene la solemnidad formal pero subvierte los contenidos con guiños irónicos.



-Idolatrias contemporáneas: Retratos de celebridades, escenas de macrofestivales, gimnasios como templos paganos. Aquí la paleta se vuelve saturada, casi fluorescente, para enfatizar el exceso y la artificialidad.




-Ritos híbridos: Procesiones donde nazarenos llevan móviles en alto, altares con latas de refresco como ofrendas, misas retransmitidas en streaming. El artista cuestiona si realmente hemos abandonado lo sagrado o solo hemos cambiado sus ropajes.

La estética combina óleo sobre lienzo con técnicas mixtas —collage de recortes de prensa, intervenciones digitales impresas—, logrando una superficie pictórica rica en texturas y referencias culturales inmediatas

Con “Cultología”, Rafael Laureano no solo expone cuadros, sino que formula una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué veneramos hoy y por qué? En la Casa de los Navajas, entre el eco de la historia y la vista del presente turístico, la respuesta emerge poderosa desde cada pincelada: todo culto es, en última instancia, un espejo de nuestras ansias de trascendencia


sábado, 14 de marzo de 2026

Gubia y pincel: miradas de Cristo en el Círculo Mercantil

En el corazón de la ciudad sevillana, en la sede del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla (calle Sierpes, 65), se puede visitar hasta el 20 de marzo la exposición “Gubia y pincel. Detalles costumbristas de la Fe”, un cierre emotivo y estético de la vigésima edición del ciclo “Círculo de Pasión 2026”. La muestra reúne alrededor de treinta obras pictóricas creadas expresamente para la ocasión por los artistas Miguel Ángel Pérez y Rafael Romero, que comparten una mirada sensible y casi íntima sobre las tradiciones y la religiosidad popular de Sevilla.



Una mirada cotidiana a la fe

El título “Gubia y pincel” evoca a la vez la talla y la pintura, dos registros artísticos que se entrelazan en el imaginario cofrade y patrimonial de la ciudad. Las obras no aspiran tanto a la grandilocuencia monumental como a fijar pequeños instantes: un rostro devocional, un gesto de la turba, un reflejo de luz en una calle vacía, detalles que forman parte del “mundo sonoro y visual” de la Semana Santa sevillana más allá de los pasos y las bandas.



El resultado es una propuesta “costumbrista de la fe”: escenas que mezclan retratos de imágenes veneradas con escenas cotidianas que respiran ambiente festivo, intimidad cofrade y memoria colectiva. En ese registro, Pérez y Romero convierten la pintura en un diario visual de la ciudad que se prepara para la Pasión, donde lo humano y lo sagrado se entrelazan en cada detalle



Lo que más me ha gustado de esta exposición es que no se siente como un “museo de la cofradía”, sino como un diálogo entre la pintura y la memoria ciudadana. Cada cuadro parece invitarte a preguntarte: ¿dónde has visto tú esa misma escena, ese mismo gesto, en una calle de Sevilla durante la Semana Santa? La mezcla de devoción y cotidianidad te hace pensar que, en el fondo, la fe se vive también en esos pequeños momentos, no solo en los grandes pasos ni en los momentos televisados



viernes, 13 de marzo de 2026

Rastro y Ruido : la Semana Santa que se reinventa en clave contemporánea

La exposición “Rastro y Ruido”, del fotógrafo malagueño Lazarus, convierte la tradición cofrade en un juego visual contemporáneo donde la Semana Santa se mezcla con la vida cotidiana en pleno corazón de Torremolinos.

La muestra “Rastro y Ruido” se puede visitar en el Centro de Interpretación Turística de Torremolinos, un espacio municipal dedicado a difundir la identidad y la historia local. La exposición abrió sus puertas el 18 de febrero y permanecerá hasta el 17 de abril, con acceso gratuito en horario de mañana de lunes a viernes.

Con esta propuesta, Torremolinos incorpora a su programación de Cuaresma una mirada renovadora sobre el universo cofrade, en diálogo con otras exposiciones de pintura, escultura e imaginería repartidas por la localidad. El resultado es un itinerario cultural que refuerza el vínculo entre tradición religiosa, turismo y arte contemporáneo en la Costa del Sol.



La propuesta artística

“Rastro y Ruido” está compuesta por una serie de 30 láminas que funcionan como un juego visual que invita al espectador a mirar dos veces. En cada pieza se produce un contraste deliberado entre lo sagrado y lo cotidiano, lo solemne y lo espontáneo, generando pequeñas escenas que rozan lo irónico y lo poético.

La Semana Santa es el eje temático de la serie, pero no aparece congelada en estampas devocionales tradicionales, sino atravesada por situaciones del día a día: calles anónimas, gestos domésticos, fragmentos urbanos. Esta fricción entre iconografía cofrade y realidad contemporánea obliga a replantearse cómo miramos las imágenes religiosas y qué lugar ocupan en la cultura visual actual.

El espectador no solo contempla fotografías, sino que activa un recorrido íntimo en el que las melodías elegidas amplifican emociones, tensiones y recuerdos asociados a la Semana Santa. La tecnología, lejos de ser un adorno, se integra como parte del discurso expositivo, actualizando el vínculo entre ritual, memoria y consumo cultural.

“Rastro y Ruido” llega a Torremolinos en un momento en que muchas ciudades andaluzas buscan releer sus tradiciones desde lenguajes contemporáneos. Al situar la muestra en un espacio turístico, el municipio ofrece al visitante algo más que sol y playa: una reflexión sobre la identidad local, la religiosidad popular y la cultura visual que compartimos.

La exposición funciona así como una ventana doble: por un lado, hacia el pasado de la Semana Santa y su iconografía; por otro, hacia un presente en el que las imágenes circulan, se mezclan y se discuten en redes, pantallas y museos. En ese cruce entre rastro (lo que queda) y ruido (lo que irrumpe) se sitúa la fuerza de una propuesta que invita a mirar de nuevo lo que creíamos ya visto


miércoles, 11 de marzo de 2026

Pasitos que susurran Semana Santa en la Plaza del Salvador

La Iglesia de la Paz, ubicada estratégicamente frente a la Catedral del Salvador en el corazón de Sevilla, acoge una entrañable exposición de "pasitos" —esas pequeñas réplicas de tronos y pasos de la Semana Santa sevillana que capturan la esencia cofrade en miniatura.




Detalles de la Exposición

Esta muestra reúne decenas de pasitos tallados a mano, con detalles impresionantes en madera, cristalería y bordados que evocan las procesiones más emblemáticas del Barrio del Salvador. Organizada por hermandades locales y coleccionistas apasionados, la exposición destaca pasos como los del Silencio, el Gran Poder o la Macarena, todos en escala reducida pero cargados de devoción y arte nazareno. Abierta durante la Cuaresma, permite a visitantes y sevillanos revivir la pasión de la Semana Santa sin esperar a las madrugadas de abril.





Ubicación y Acceso

Situada en la Plaza del Salvador, la Iglesia de la Paz ofrece un acceso gratuito o con donativo voluntario, ideal para una visita rápida antes o después de un café en las terrazas cercanas. Este enclave histórico, con su fachada barroca, multiplica el encanto de los pasitos expuestos bajo focos suaves.



Por Qué Visitarla

Perfecta para cofrades, turistas o amantes del patrimonio andaluz, esta exposición es un aperitivo cultural que conecta tradición e ingenio artesanal. Si estás en Sevilla, no te la pierdas: ¡un rincón de Semana Santa todo el año!




lunes, 9 de marzo de 2026

Elefantito de ganchillo

Un tierno elefante de ganchillo, tejido a mano con mimo, decora la habitación y llena el espacio de suavidad y cariño



viernes, 6 de marzo de 2026

Super Mario y la invasión manga en los muros de Dos Hermanas

Los muros de Dos Hermanas se han llenado de color con graffitis enormes de Super Mario y personajes manga que parecen cobrar vida entre bloques y tapias.




El fontanero que conquista los barrios

Un Super Mario gigante domina medianeras de bloques en zonas residenciales, saltando sobre tuberías retro con estrellas brillantes y setas power-up que explotan en verde y rojo. Esta pieza, de tres pisos de alto, mezcla pixeles 8 bits con letras salvajes que gritan energía gamer desde lejos.


Personajes manga que saltan del cemento

Alrededor, un desfile de icons japoneses invade fachadas y pilares:



-Goku lanzando Kamehameha con ondas azules furiosas.


-Naruto girando su Rasengan sobre fondos pixelados.


-Luffy estirando el brazo, sombrero de paja flotando.


-Pikachu y Zelda en series rápidas de throw-ups.



Arcade urbano nazareno

Estos graffitis convierten barrios grises en portales retro, fusionando nostalgia de videojuegos y manga con trazos rápidos y sombras potentes. En Dos Hermanas, el arte urbano late con pixeles y acción, marcando territorio en cada tapia visible.


Su autor @gordo-1up conquista las calles de Dos Hermanas con graffitis que convierten esta arteria obrera en epicentro del arte urbano salvaje.