En un campo de fresas frescas,
un fresero planta fresas nuevas;
riega fresas, cuida fresas
y revisa que ninguna se le pierda.
Pero entre las fresas frescas,
hay fresas que se dispersan,
y el fresero, si se estresa,
mezcla fresas buenas y espesas.
“Si separo bien las fresas,
tendré fresas de primera;
pero si las mezclo a ciegas,
pierdo fresas en la cesta”.
Y así, en el campo de fresas,
entre cuentas y tareas,
quien no ordena bien las fresas,
¡con tantas fresas se enreda!
Que diver
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